Filosofía pública, de Michael J. Sandel

Reseña de Filosofía Pública, un recopilatorio de artículos de uno de los filósofos políticos más interesantes del panorama actual, Michael J. Sandel.


Quienes lleváis tiempo siguiendo mi canal, sabéis que uno de los temas que más me apasiona es la política, y más concretamente todo lo relacionado con la filosofía política. Leer sobre las ideas que conforman las distintas aproximaciones a las diferentes formas de gestionar cómo nos relacionamos y nos gobernamos como sociedad es algo que me vuelve loco. Por eso, siempre que se publica un título como el que os traigo hoy, para mí es un motivo de verdadera celebración. Si, además, dicho libro está escrito por uno de los filósofos políticos más destacados del momento, ya podéis imaginar mis ganas por hincarle el diente.

El libro del que os hablo es Filosofía Pública, y está escrito por Michael J. Sandel. Publica Debate con traducción de Albino Santos Mosquera.

Filosofía pública, de Michael J. Sandel

Antes de empezar con mi reseña me gustaría agradecer a la editorial su amabilidad al enviarme un ejemplar de este título. Y como dice el amigo Pedro Jorge Romero, el libro es de la editorial, pero las opiniones que vais a encontrar aquí son exclusivamente mías.

Sobre el autor

Michael J. Sandel, nacido en Minneapolis en 1953, lleva ya muchísimos años dedicado a analizar la política y las distintas visiones o modelos que son utilizadas para gestionar lo público. Ubicado dentro de la corriente teórica comunitarista, es conocido por su crítica a la Teoría de la Justicia de John Rawls.

Sandel lleva más de dos décadas impartiendo su curso sobre justicia en la Universidad de Harvard, uno de los más populares de dicha institución. De hecho, uno de sus libros más celebrados se titula precisamente Justicia, y también está publicado por Debate, al igual que otro de sus “grandes éxitos” —entre comillas, por supuesto—, Lo que el dinero no puede comprar.

En 2018 fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales.

Reseña de Filosofía Pública

En Filosofía Pública nos encontramos una recopilación de algunos artículos publicados por Michael J. Sandel a lo largo de las últimas décadas en los que aborda una serie de dilemas morales desde la perspectiva política. En todo el libro vuela el enfrentamiento entre los derechos individuales y las reivindicaciones comunitarias, y Sandel se sirve de este para denunciar la degradación moral de la vida política y sus consecuencias.

Estructura del libro

El libro está estructurado en una introducción, tres partes, formadas por un total de treinta capítulos, y un epílogo. Además, encontramos un bloque de notas —una de las grandes pegas de la edición; como siempre digo, las notas al pie, nunca al final del libro; es una auténtica tortura—, otro bloque donde se recoge la procedencia de cada uno de los artículos y un índice alfabético.

Tres partes, tres

Las tres partes en las que se divide Filosofía Pública están claramente diferenciadas. En la primera, titulada La vida cívica estadounidense, el autor analiza una serie de cuestiones a raíz de ciertos momentos claves de la vida política de Estados Unidos que sirven para mostrar cómo se ha ido conformando la tradición política del país. Posiblemente, esta primera parte del libro nos puede resultar la más lejana o ajena, ya que, sin duda, es la que más se centra en Estados Unidos, pero eso no le quita ni un ápice de interés.

En la segunda parte, la más extensa de las tres, llamada Argumentos morales y políticos, Sandel aborda una gran variedad de temas y de cómo estos han ido siendo abordados desde la política, especialmente desde la política estadounidense. Algunos de los ensayos de esta parte son realmente fantásticos y recomiendo muchísimo su lectura. Meritocracia, aborto, uso de embriones, homosexualidad, discriminación positiva, mercantilización en la educación, mercantilización de la historia, la mentira en los políticos, son sólo algunos de los problemas que plantean dilemas y que, consecuentemente, son difíciles de gestionar desde la política ya que enfrentan las posturas de visiones contrarias que sugieren soluciones diferentes e incluso radicalmente opuestas. Insisto, unos artículos muy, pero que muy interesantes.

Y en la última parte, con el título de Liberalismo, Pluralismo y Comunidad, nos encontramos unos artículos en los que Michael J. Sandel pretende hacer una crítica al liberalismo —de hecho, todo el libro pretende ser una crítica al modelo liberal—, analizando cómo ha ido afrontando este una serie de cuestiones y haciendo énfasis en los puntos en los que, según el autor, dicha corriente de pensamiento falla. Los artículos de Sandel de esta parte se centran mucho en la figura y la obra de otro filósofo político, John Rawls, y, de hecho, uno de los capítulos lo dedica a criticar la propuesta hecha por Rawls en su libro Liberalismo Político, y otro a recordar la figura del filósofo tras su muerte en noviembre de 2002.

A lo largo de las tres partes, pero especialmente en la última, Sandel nos expone la dicotomía que supone defender los derechos individuales frente a lo que la comunidad exige. También, el autor plantea la pregunta sobre qué existe o debe considerarse primero, si lo bueno o lo correcto, ya que Rawls por ejemplo defendía que la sociedad y la democracia debe construirse sobre un acuerdo sobre qué es lo correcto y no dejar que ninguna creencia o corriente de pensamiento haga imperar su concepto de lo que es el bien. Sin embargo, Sandel defiende que sí que debemos dejar que ciertos valores morales guíen la práctica política. Os puedo asegurar que esta discusión es apasionante.

No cabe duda que de las tres partes, la tercera es la que exige más al lector, ya que requiere de una lectura más sosegada para asimilar todo cuanto se dice en ella.

Opinión personal sobre Filosofía Pública

Aunque es justo afirmar que nos encontramos ante una colección de artículos cargados de interés y que ayudan a discernir sobre una serie de dilemas para los cuales realizar una aproximación no es precisamente tarea sencilla, creo que el libro presenta una serie de fallos que podemos agrupar en dos grandes bloques, uno respecto a la edición y al contenido, y otro respecto al propio texto de Sandel y a cómo este pretende hacer la crítica al modelo liberal. Vayamos por partes.

Edición y contenido inconsistentes

He de decir que la edición es fantástica. Estamos ante una tapa blanda con solapas, muy manejable y con un tamaño de letra adecuado. Y a eso le sumamos un diseño de cubierta moderno y sencillo que, al menos a mí, me encanta.

Pero nos encontramos con la traducción. No es que el traductor haya hecho un mal trabajo o que la traducción presente errores. Para nada. No he leído el texto original por lo que no puedo criticar la traducción en sí. Además, considero que el texto resultante posee agilidad y es perfectamente entendible. Sin embargo, al comienzo del libro, el traductor incluye una nota propia indicando de qué manera ha resuelto el hecho de tener que usar los distintos significados de liberalismo, ya que, por si no lo sabéis, liberal no significa lo mismo en Europa, donde sería alguien favorable a la apertura de los mercados, que en Estados Unidos, donde se refiere a un progresista. El traductor nos dice que en según qué artículos ha usado distintas denominaciones para poder diferenciar entre ambas interpretaciones: liberalismo libertario, liberalismo igualitario, ultraliberal, etc. Pero, a mi modo de ver, esta opción presenta dos problemas:

  • Al usar tantas denominaciones distintas, se hace más complicado identificarlas y saber cuándo al referirse a algunas de ellas está hablando realmente de la misma.
  • Y también lo contrario. No siempre queda clara la diferencia entre ambos significados y da la impresión de que, aunque sabemos que el autor está hablando de visiones distintas, resulta difícil distinguirlas.

Y por otro lado tenemos la selección de los artículos, aunque tiene su explicación. Estamos hablando de un libro publicado por primera vez en 2005, mientras que esta primera edición en España ha sido publicada en julio de 2020. La mayoría de los artículos corresponden a las décadas de los 80 y 90. Si acudimos a la procedencia de los textos incluida al final del libro, el más antiguo de ellos data de 1983 y el más reciente de 2004. Tal vez en 2005, los contenidos y hechos de los que se habla en los artículos no estaban tan alejados de la actualidad como, lamentablemente, sí dan la impresión ahora, quince años después. Es decir, aunque los temas que trata, insisto, son interesantísimos, el contexto que usa el autor en algunos de ellos nos coge ya bastante a desmano. A ver, ni es culpa del autor ni es culpa de la editorial. Se trata simplemente de que la lectura de este libro hubiese sido más fructífera hace quince años que ahora.

Eso sí, y aquí voy a ser muy claro: ¿Qué coño pinta el artículo Dominio y orgullo en el judaísmo: ¿que tiene de malo jugar a ser Dios? en la tercera parte del libro? Me sobra por todos lados.

La crítica de Sandel

Empecemos diciendo que Michael J. Sandel tiene una forma de escribir sublime. Nos encontramos ante textos analíticos, reflexivos, documentados y exquisitamente escritos. Sin embargo, y esto es una opinión personal, pienso que a la hora de criticar ciertos aspectos del liberalismo, Sandel erra el tiro. Me da la impresión de que a veces usa una aproximación concreta a un tema para después solucionarlo con otra distinta pero tratando de hacer ver que la resuelve con la primera. No sé si me explico. No pretendo decir que el autor haga trampas, pero sí que no es claro en la resolución de ciertos desarrollos que hace.

Reconozco que, a pesar de que me gusta mucho leer a Sandel —lo flipé en su día con Justicia— ya que presenta siempre temas la mar de interesantes —o tal vez se deba a que me gusta mucho su materia de estudio e investigación—, no siempre estoy de acuerdo con sus conclusiones o afirmaciones. Y mira que este autor ha hecho que me replantee muchas cuestiones sobre el liberalismo que yo tenía bastante asumidas, lo cual le agradezco, pero me choca que en ciertos momentos cometa lo que yo considero errores a la hora de concluir los textos. Y qué queréis que os diga, me toca los huevos, porque es una pena que después de desarrollar ciertos temas de una manera tan inteligente, la pifie de ese modo al final. No sé si debe a cierta anticipación o apresuramiento para concluir, pero me resulta muy chocante.

Es Filosofía Pública un buen ensayo

Y aquí mi veredicto: Filosofía Pública es un gran libro compuesto por algunos ensayos realmente magníficos, otros muy interesantes y tan solo unos cuantos que, en mi opinión, son ¿mediocres?.

¿Recomiendo su lectura? Por supuesto, pero hay artículos, o incluso partes de algunos de ellos, que me sobran. Es decir, en su conjunto es un texto muy interesante, pero no llega a ser consistente del todo.


Y hasta aquí mi reseña. Os recuerdo el título: Filosofía Pública, de Michael J. Sandel, publicado por Debate. Un ensayo de filosofía política que hará las delicias de todos aquellos a los que les apasione esta disciplina.

Nada más, nos vemos en la siguiente reseña. Ciao.

1 comentario en «Filosofía pública, de Michael J. Sandel»

Deja un comentario

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad